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Para mi sobrina que es maravillosa y que sé que tiene un gran corazón; espero y deseo que estas palabras te animen y ayuden para cuando estes triste y te acuerdes de tu tia Ninex.
Un besito mi niña.

Perdonar es una actitud noble, digna y honorable. No debemos hacer nada conservando rencores y resentimientos, por el contrario, afecta, desluce y entristece nuestro resplandor. Aprendamos a perdonar, perdonar y olvidar, será más noble, más digno, mejor persona, podremos ser más feliz y enriqueceremos nuestra vida.

Enfoca tus problemas, tus preocupaciones y tus angustias desde el punto de vista de lo que tu puedes hacer para superarlas y no desde lo que ellas pueden hacer para destruir y amargar tu vida. Indudablemente tu eres más, puedes más y vales mucho más que lo que te preocupa; no te dediques a angustiarse, dedícate tus mejores esfuerzos a las soluciones.

Procura ser el MEJOR en lo que haces, procura la excelencia en lo que te ocupes, en su trabajo, en tu estudio y en tus relaciones familiares, laborales y personales, sin importar qué es lo que haces; cualquier trabajo y cualquier actividad serán dignas y te proporcionarán crecimiento si tu procuras hacerlas lo mejor que te sea posible exigiéndote a ti mismo. Busca tu propio nivel de excelencia.

Las personas a tu alrededor, tu familia, tus compañeros, tus amistades, clientes y conocidos, no te querrán más y no te recordarán mejor por lo que tu tienes, sino por ser quien ERES y por las cosas que haces y dices. Procura mejorar internamente y superarte en lo que haces por y para los demás; estas son las cosas que te merecerán prestigio, respeto y aceptación.

No te pongas triste, no te apures, no te angusties ni te deprima por haber cometido algún error, tómalo positivamente y considéralo un aprendizaje, una importante lección. Lo grave no es equivocarse, lo delicado es seguir cometiendo el mismo error; analiza, busca, piensa en donde estuvo tu equivocación e intenta remediarla; de esta manera cada error se convertirá en un paso adelante y en una lección aprovechada positivamente.

Proponte encontrar hoy, y cada día sin excepción a partir de hoy, algo que te haga sentirte feliz, algo de qué sentirte orgulloso y satisfecho. Disfruta HOY de algo bello, nuevo, agradable o alegre que puedas encontrar a tu alrededor, o haz tu mismo algo que te haga sentirte especialmente feliz y mejor si puedes hacer feliz a alguien más. Enriquece tu día, cada día.

Procura HOY aprender a dar. Proponte hacer HOY una obra de caridad, ayudar a alguien, solucionarle un problema a alguien conocido, a alguien que ames o a alguien muy necesitado. Hazlo discretamente y con verdadera generosidad. Aprender a dar nos prepara psicológicamente para recibir todo lo mejor que el universo nos puede brindar.

No tenemos derecho a esperar de los demás, lo que nosotros no hemos ofrecido. Somos propensos a esperar o reclamar que nos tengan paciencia, pero no tenemos paciencia para con los demás; esperamos y pedimos que nos comprendan, pero no nos preocupamos por ser comprensivos con los demás; esperamos que nos perdonen, pero no estamos dispuestos a perdonar. Hagamos méritos, demos nosotros el primer paso.

Quien posee la actitud de la serenidad puede disfrutar de la vida aún en medio de las dificultades. Recuerda el sabio proverbio: “Enfréntate con calma a la peor emergencia”. Si no quieres que te abrumen los conflictos, reconoce que la serenidad es la manera más propicia para manejar los problemas y hallarles solución. Asume HOY una actitud serena, e intenta conservarla como parte de tu manera de ser, enriquecerás tu vida.

Un eficiente método para acrecentar tu nivel de bienestar personal es trabajar por el bienestar de tus semejantes. Busca un espacio importante en tu vida para hacer algo en beneficio de la humanidad, o por lo menos, en beneficio de las personas a tu alrededor. “Cada uno cosecha lo que siembra” Así, tu vida se irá llenando de las mismas vivencias felices que compartes y de la misma alegría que le ayudas a vivir a los demás.

No condenes a quien se equivoca, no ridiculices a nadie. No menosprecies a quien tiene un defecto físico. Nunca ofendas a nadie, no grites ni exijas en forma perentoria, no intentes forzar a que se hagan las cosas a disgusto, nada bueno lograrás. Evita crear resentimientos en las demás personas. Serás la primera víctima de estas actitudes.

Sé cariñoso con tu familia HOY, mañana tal vez ya no estén juntos. Préstale ayuda HOY a alguien necesitado, mañana tal vez no tendrás esta oportunidad de servir. Conságrate HOY a hacer un excelente trabajo, mañana tal vez no tengas suficientes energías. Vive el día de HOY como si fuera el último de tu vida, y mañana cuando te despiertes no olvides darle gracias a Dios por el nuevo sol y la nueva oportunidad de seguir creciendo y compartiendo.

En muchas ocasiones no nos es fácil compartir con otras personas, todos somos diferentes, tenemos distintas expectativas, diferentes niveles de cultura o formas de interactuar, no siempre estamos de acuerdo en lo que hacemos, pensamos, decimos o en la manera de interpretar las cosas. Nuestra reacción debe ser de comprensión, tolerancia y paciencia. Solamente por haber nacido en otra ciudad o por haber recibido una educación diferente, no quiere ello decir que las demás personas no tengan razón o que estén en tu contra. Desarrolla tu comprensión y tolerancia, enriquece tu vida.

Aunque el mundo a tu alrededor se presente difícil y complicado, debes entender que ser optimista no depende de circunstancias externas, sino de una actitud positiva frente a las dificultades. Busca siempre el lado positivo y la enseñanza valiosa detrás de cada evento difícil. Superarás el pesimismo y sus terribles efectos. El positivismo y el optimismo deben venir desde dentro de ti, precisamente para poder superar los conflictos exteriores. Piénsalo, vale la pena.

Tu puedes mejorar tu calidad de vida si realmente te lo propones con el máximo de tus capacidades. Se requiere voluntad, espíritu de sacrificio, trabajo, estudio, buenas relaciones con los demás, mejorar su autoestima, tener fe y confianza en ti mismo, paciencia, disciplina, entusiasmo y perseverancia. Pero el que puede, puede. Sólo depende de ti mismo.

Buscar siempre a quien echarle la culpa de todo lo que pasa en tu vida, intentar culpar a otros, a las circunstancias, a la suerte ( buena o mala ), al destino o a Dios, no te solucionará nada, hazte responsable, toma en tus manos las riendas de tu propia vida, tu puedes mejorar tu calidad de vida si realmente te lo propones.

Ten siempre muy presente que tu tienes responsabilidad en todo lo que le ocurre, bien sea por exceso o por defecto. Si tu siempre buscas a quien ( o a qué ) echarle la culpa, si busca como desplazar tu responsabilidad y culpar a otros, a las circunstancias, a la suerte, al destino, o al mismo Dios, te estás engañando. Tu tienes el poder y la capacidad de influir positiva o negativamente en todo lo que te ocurre, es tu responsabilidad.

Deshazte de una vez de la creencia de que tu necesitas demostrarle a los demás tu propia valía para que te respeten, te valoren o te admiren. Tu propio valor personal brillará mucho más si tu actúas con naturalidad y sencillez. La arrogancia y la soberbia no te generarán el respeto de nadie. Sé tu mismo, tu vales por lo que eres, no por lo que pretende mostrar o aparentar.

un besote de tu super tia